martes, 26 de octubre de 2010

MÁS ALLÁ

Otra entrega 'romanticona' y ya entrada en años... En concreto, de comienzos de 2004, cuando, sin alejarme de este tono apasionado y bastante almibarado que me caracterizaba al principio (que todavía me invade a la hora de escribir), empezaba a introducir (o, al menos, eso intentaba) elementos más callejeros y 'canallescos' en mis versos.
Para que se comprenda, esta 'poesía' no es más que una especie de homenaje (salvando las distancias, creo) al estilo 'literario' (o 'letrístico', podría decir) de cantautores (y similares) tipo Antonio Vega o Quique González (al que llego a citar aquí y al que, por cierto, tuve la oportunidad de entregar personalmente este escrito) con una idea tan ingenua e imperecedera a la vez como el amor incondicional como telón de fondo.
Dicha 'obra' tiene por nombre 'Más Allá' y dice así:

Más allá de palabras vacías,
de llenarme el cuaderno de tópicos,
de gastarme mis pocas ideas
dedicándote mi repertorio...
Más allá de escribir al 'tuntún'
lo primero que viene a mi mente,
de quedarme las tardes cantándote,
más allá de exhibir mi creciente
adicción a los bares,
a las canciones tristes,
a las calles desiertas,
a los discos de Quique...
Más allá de todas esas cosas
hoy me queda saber que me esperas.

Más allá de las noches en Huertas,
de cruzarme de un bar al de enfrente,
más allá de quedarme colgado
por princesas de clubes de alterne,
de autopistas en obras,
de avenidas cortadas,
de buhardillas en ruinas,
de pensiones baratas...
Más allá de todas esas cosas
hoy me queda saber que me esperas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

SIENTES

Muy buenas!!!
Retomo mi pequeño repaso a mi 'obra literaria' tras el parón estival con este 'poema' escrito hace, aproximadamente, 5 años y medio.
Siempre me han inspirado (como a otros muchos escritores, y, sobre todo, un buen número de letristas de canciones, tanto españoles, como Joaquín Sabina, Antonio Vega y Enrique Urquijo, entre otros muchos, como extranjeros, de los que el mejor ejemplo que me viene a la mente en este momento es Elliot Smith con su maravillosa canción 'Between The Bars') la tristeza, el desamparo y la belleza que éstos parecen adquirir cuando se ven reflejados en una figura femenina.
Con esto no quiero decir que los siguientes versos se dirijan exclusivamente a un ser femenino, que la tristeza las (os) haga más bellas y 'deseables' ni que la tristeza en los hombres pueda resultar menos 'poético' (que término más escabroso a la hora de definir), pero sí es cierto que el abatimiento y la desazón encarnada en la mujer parece poseer esta fuerza 'imaginativa' que resulta necesaria para ponerse a escribir.
Así me ocurrió al menos con este texto, de título 'Sientes', y que dice así:

Sientes
que tu tren te ha dejado en tierra,
que salió a medianoche,
que ha partido con las maletas
que encerraban canciones.
Temes
que no queden en la ciudad
luces que te den calma,
más portales donde esperar
ese dedo en tu espalda.

Dudas
de la mano que te tendieron,
de los guiños piadosos,
de la esquina en la que nacieron
tus primeros negocios.
Tiemblas
como sombra del parque viejo
sobre un banco de piedra,
como el beso no verdadero
que se entrega a cualquiera.

Pides,
la verdad es que pides poco,
un momento de paz
al calor de unos ojos
que no vuelen sin más.
Quieres,
si supieras que es lo que quieres,
si quedara una luz,
simplemente, alguien que te espere…,
si lo supieras tú.

sábado, 7 de agosto de 2010

AL CONTRAATAQUE

Reconozcámoslo, muchas veces no nos entendemos ni a nosotros mismos... No sabemos qué hacer, qué es lo que queremos, no nos conformamos con nada...
... Lo curioso es que es entonces cuando, por lo general, más exigimos a los demás que nos comprendan y, sin saber muy bien en qué, que nos apoyen. Esta paradoja provoca una situación que siempre me ha enervado, pero, (hablando de dicotomías) al mismo tiempo, me ha interesado en relación al comportamiento humano y me ha inspirado varias 'poesías' de las que aquí colgaré dos.
La primera de ellas (para leer la segunda no tendréis que esperar más que unos días) se llama 'Al Contraataque', la escribí (creo recordar) hace algo más de cuatro años y dice así:

¿Qué es lo que quieres de mí?
¿Qué es lo que puede quedar?
¿Un arañazo en la piel?
¿Un manantial de alquitrán?

¿Qué no me vas a negar…?

¿Qué es lo que quieres de mí?
Sólo di qué es lo que esperas,
¿Viento perdido en tu ropa?
¿Un remolino en tus piernas?

¿Qué no me vas a negar?
¿Sueños de sucios amantes?
¿Tu colección de caricias
lanzadas al contraataque?

¿Qué es lo que quieres de mí?

domingo, 18 de julio de 2010

SOMBRAS CHINESCAS

Volvemos al presente... En concreto, a unas fechas aproximadas a las Navidades pasadas...
Ya comenté que desde Noviembre (y con una breve excepción de tres semanas entre Febrero y Marzo) disfruto (o sufro, según la perspectiva) de una situación laboral que me otorga un montón de tiempo libre que lleno, entre otras cosas (y, sobre todo, al principio, cuando, dadas las circunstancias, me pasaba más a menudo por la oficina) escribiendo alguna de mis 'dichosas paridas'.
Éste es un claro ejemplo de esta 'camada' que vió la luz entre Diciembre del año pasado y Febrero de éste, habla, a grandes rasgos, de ciertos obstáculos que nos encontramos hasta alcanzar nuestros objetivos, se titula 'Sombras Chinescas' (por ponerle un nombre cualquiera) y dice así:

Sombras chinescas que rasgan mi piel
en esas tardes que dejo perderse
al enredarme con folios en blanco,
con cada historia que se desvanece
ante la idea de oírse contada.
Soplo que yace en la cal, moribundo,
como esperando que pase su tiempo
a recordarle su oficio emigrante,
para dejarse llevar por el viento,
y regresar cada noche a tu cama.

Fuerza que se resquebraja al contacto
de mis ideas con cada palabra
que, entre mis labios consigue filtrarse,
que, entre sudores, se ve dibujada,
que, entre temblores, mis manos teclean.
Ganas, que, en sueños, se ven realidades,
actos heroicos (mi mano en tu seno),
que, al despertar, se evaporan, cobardes,
humedeciéndose, en torno a mi cuerpo,
brizna por brizna, el aliento que queda.

Y de repente, la luz, insolente,
que me rescata del verbo suicida,
que reinaugura promesas yacentes,
y redescubre hoy en tu geografía,
nuestra infancia dormida, jardines secretos.
Y de repente, la luz, a destiempo,
arremolina tu cuerpo y el mío,
desentumece tu piel y mis dudas,
nos bombardea con sanos delirios...
Como si no nos hubiéramos muerto.

martes, 29 de junio de 2010

DIECISÉIS MOTIVOS PARA HACER HOY ALGO DISTINTO

Antes de nada, quiero disculparme por mi tardanza, de ahora en adelante, pretendo ser más asiduo en mis actualizaciones...
Para terminar esta sección de 'reliquias pseudopoéticas', os brindo este texto, escrito (creo recordar) a caballo entre 2002 y 2003, en el que intentaba acercarme vaga, tal vez, un tanto torpe y, sin lugar a dudas, muy ingenuamente al estilo de la 'canción protesta'.
De dicha 'composición' recuerdo incluso haberla ofrecido a unos amigos míos (de éstos 'hippie-cristianos' que voy coleccionando por el mundo) para que lo leyeran en una Acción de Gracias en mi parroquia al tiempo en que empezaba la Segunda Guerra de Irak (¡Ay, aquellos maravillosos, cándidos e inocentes años...!).
Una vez dicho todo esto, os presento la 'poesía'. Se llama 'Dieciséis Motivos Para Hacer Hoy Algo Distinto' (como veréis también, un título maravillosamente original) y dice así:

Para que la vida dé muestras de vida,
para que la muerte hoy por hoy no respire,
para que el disparo se pierda en su rumbo,
para la grandeza, que no nos delire,
para que los niños no olviden sus juegos,
para que sus risas nos guíen a todos,
para que las guerras terminen con besos,
para que la brisa acaricie tu rostro,
para que los días no pasen en balde,
para que las noches no traigan ausencias,
para que los sueños dibujen caminos,
para que mis fallos no tengas en cuenta,
para que lo falso se vea venir,
para que lo bello se muestre sincero,
para que lo bueno no sea tan breve,
para que ese instante, hoy, lo aprovechemos.

miércoles, 26 de mayo de 2010

AMANECE

... Hoy, otra 'ingenuidad post-adolescente', escrita, creo recordar, allá por la primavera del 2001...
La verdad, a veces, como ahora, no sé muy bien como presentar en sociedad un 'poema' (siempre entre comillas) o explicar el por qué decido darlo a conocer... En este caso, supongo que el motivo será que una de las primeras lectoras de estos versos creyó ver en ellos un encomiable y apasionado alegato de la esperanza y la superación personal más que una mera (y edulcorada) declaración de amor (creo que a nadie en concreto, para más inri), que es lo que me propuse escribir en ese momento. Con el tiempo, he creído ver parte de lo que me sugirió esta persona que podría habitar en estas dos breves estrofas... En todo caso, aquí las expongo y, de paso, fomento cierto debate...
Bueno, pues, dicho todo esto, aquí va 'Amanece', que dice así:

Amanece cada día,
amanece por favor,
en mis brazos, en mi lecho,
en mi oscuro corazón.
Abre luego cada puerta
que nos cierre nuestro paso,
abandona toda duda
que ahora pueda desgarrarnos.

Amanece en los momentos
cuando muera la ilusión
y me falte la poesía
para hacerte otra canción.
Abre luego cada sueño
que en la noche nos eleve,
que consiga que olvidemos
cada golpe en nuestra frente.

lunes, 10 de mayo de 2010

QUE LAS MUSAS NO ME DEJEN

... Antes de seguir mostrándoos material más reciente, voy a ir rescatando alguna que otra 'composición arqueológica', de las que escribí cuando tenía apenas 18-19 años y empezaba a afanarme en esto de juntar versos y ver qué sale. Lo digo, de algún modo, para disculparme de antemano por si las siguientes dos o tres entradas os resultan irrisoriamente ingenuas e inaguantablemente edulcoradas.
No creo ser, ni mucho menos, el primero en empezar a experimentar con esto de la escritura, y más en concreto, con la 'poesía', al tiempo en que empieza a desempolvar antiguos discos de Silvio Rodríguez (ya dije semanas atrás que el cantautor cubano sigue siendo uno de mis referentes 'líricos' y uno de esos artistas al que, de vez en cuando 'sigo volviendo') de ésos que los padres de muchos de mi generación tienen escondidos en algún lugar oculto de nuestros hogares.
Recuerdo también que, por aquella época, andaba bastante 'enfrascado' con Cat Stevens y, cómo no, con su canción 'Morning Has Broken' (curiosamente, con el paso del tiempo, me ha terminado pareciendo uno de sus peores temas).
A resultas de estas dos 'influencias' (y sin ninguna idea más concreta que me inspirase) escribí este texto (en su día 'musicado' por mi tío Gera), titulado 'Que Las Musas No Me Dejen' y que dice así:

Que las musas no me dejen
si me pongo a describirte,
que esta noche las requiero
para hablar de tus matices,
esos mágicos detalles
que rescatan del olvido
las caricias, los momentos
más sinceros, más sentidos.

Que las musas no me dejen
si te escribo mis canciones,
torpes, tímidos reflejos
de sencillas emociones,
esas simples sensaciones
se alimentan de buscarte
entre cada simple esquina,
cada sombra de la tarde.

Que las musas no me dejen
finalmente al abrazarte,
al sentir hoy los resquicios
que me prestas al amarme.
Tus resquicios más sagrados
van dictando los poemas
que, sacados de las noches,
van narrando tu belleza.